Gestión de los residuos
Durante el tratamiento de las aguas residuales se generan residuos y fangos que también son gestionados en la EDAR de Atalerreka para reducir su impacto ambiental y favorecer su aprovechamiento.
Mucho más que depurar agua
Durante la depuración se separan residuos sólidos, arenas, grasas y fangos que deben ser tratados de forma adecuada antes de su gestión final. En las primeras fases del proceso se eliminan residuos sólidos presentes en las aguas residuales, entre los que pueden encontrarse plásticos, toallitas, arenas y otros materiales no biodegradables.
La valorización de estos materiales permite reducir residuos y aprovechar parte de los recursos generados durante el proceso, mientras que un buen uso de la red de saneamiento ayuda a evitar averías, atascos y problemas en las instalaciones.
La importancia de un buen uso del saneamiento
El sistema de saneamiento no está preparado para recibir determinados residuos sólidos, por lo que se recomienda no arrojar al inodoro productos como toallitas, aceites, plásticos o productos. Un buen uso ayuda a:
Prevenir atascos
Proteger la red de saneamiento
Mejorar el funcionamiento de la EDAR
Reducir incidencias y costes de mantenimiento
Un modelo más sostenible
La gestión integral del agua incorpora procesos orientados a la reutilización y valorización de los residuos generados durante la depuración, reduciendo el impacto ambiental, aprovechando recursos y mejorando la eficiencia energética de las instalaciones. De esta forma, el ciclo del agua no solo contribuye a proteger el entorno, sino también a optimizar recursos en cada una de sus fases.